martes, 28 de febrero de 2012

LOS PINCHES PÁJAROS

LOS PINCHES PÁJAROS. Por: Cheo Breñas.

Ya me tienen harto los pinches pájaros. Parece que escogieron el árbol que le da sombra y protege mi automóvil, para hacer sus reuniones y llevar a cabo sus pláticas. Lo que me encabrona no es que lo hagan ahí; si no, que aprovechen ese momento para formar su cagadero e infestar con su porquería la carrocería de mi carro. Pinches urracas de mierda que no saben más que joder.

Estos pájaros, que no sé todavía cuál es el propósito de sus existencias, los tengo presente casi todo el año; no los veo emigrar como a otras tantas especies que huyen hacia el sur cuando llega el invierno. Desde que me cambié a esta casa he tenido que soportarlos todo el tiempo sin poder deshacerme de ellos, pues no quiero tampoco tener que tirar el árbol que de cierta manera ayuda a mantener fresca la propiedad con su sombra.

¿Por qué habremos siempre de sacrificar algo para conseguir un poco de lo otro? Este desagravio no sólo lo he vivido ahora con estos pajarracos. Durante toda mi vida he tenido que sortear diferentes obstáculos y aceptar una que otra imposición para lograr algún que otro propósito. No es justo que el vecino no logre entender hasta qué punto es inoportuno o fastidioso en su manera de ser y actuar. Sé que es muy difícil vivir en comunidades porque hay ciertas reglas que acatar, pero las mismas sociedades te dan suficientes opciones para que vivas en el lugar que mejor te acomode. ¿Cuántas veces he tenido que sacrificar mi sueño, escuchando las estridentes bocinas de ese vecino desconsiderado que pretende nunca acabar su fiesta? -¿Qué ha pasado con los buenos modales y con el respeto mutuo?- ¿Será que es parte de la vida la molestia?

Siguiendo con mi historia les comentaré que hace algunos días decidí cambiar el carro de lugar y colocarlo lejos del árbol para evitar que me lo siguieran ensuciando estos odiosos pajarracos, sacrificando por supuesto, la sombra y la comodidad de la cercanía. El espacio donde normalmente lo estaciono estaba marcado por todo ese estiércol que arrojan esos infelices, como si fuera un lienzo en blanco con un marcado marco de negros y cafeces. Apartado totalmente del árbol y en lugar abierto, mantuve entonces el carro algunos días y bajé agradablemente mi termómetro del coraje, al notar que no llegaban hasta allá sus cagadas; claro que ahora recibe en forma directa los rayos del sol y cuando lo necesito tengo que refrescarlo antes de subirme.  Lo curioso, y que llamó sobremanera mi atención fue; que poco a poco desapareció del pavimento la marca obscura que dejara el cagadero de estos desagradables plumíferos, como si pareciera que les fascinara hacer sus necesidades exactamente sobre el techo y la carrocería de mi impecable automóvil. De aquella cantidad excesiva de “caca”, pronto no quedó ni la sombra, increíblemente cambiaron de punto de reunión y se fueron a hacer su cagadero a otra parte. ¿Será que los creadores de las caricaturas “Las Urracas parlanchinas, Tuco y Tico”, tenían razón al juzgarlas como unas aves jodedoras que se la pasan haciendo travesuras? ¿O será que la tienen cogida conmigo?

No sé por qué será que también hay gentes así, (como estos pájaros). Parece como si gozaran con el mal que te hacen y pretendieran no darse cuenta de nada. -Si ves que tu mierda está entorpeciendo de alguna forma a tu vecino… ¡coño!, tírala para otro lado y no seas tan hijo de puta-. Es el capricho ese que tienen algunos de hacerse notar, cuando sobran formas de hacerlo sin molestar a nadie. ¿Por qué has de parar tu dichoso automóvil en la entrada de mi estacionamiento (aunque sea por un “momentito”), si sabes que puedo necesitar entrar o salir? ¿Por qué has de permitir que el amigo que viene a visitarte lo haga, si sabes que es a ti a quien voy reclamar? Y después resulta que si tengo que molestarte para que muevas el automóvil, pretendas que debo pedírtelo de favor o darte las gracias por hacerlo. A eso le llaman educación. ¿Es que no es posible que tengamos un poco de respeto por lo ajeno?

La semana pasada, y por recomendación de un amigo me fui a comprar un búho, o lechuza, como quiera que le llamen, (en México le dicen tecolote), pues según él, ahuyenta a los plumíferos con su presencia. $27.00 dólares tuve que pagar por la figurita de plástico del mencionado animalito.

Con una escalera (que también tuve que comprar) me introduje entre las ramas del mencionado árbol y aseguré con clavos y un pedazo de alambre la estatuilla, con tan mala suerte que perdí el equilibrio y fui a dar al traste contra el pavimento fracturándome una pierna; no quieran saber lo que me costó la intervención en el hospital. DEBIERAN INVENTAR UNA BOMBA QUE EXTERMINARA A ESTAS ODIOSAS CRIATURAS.

Al final, y para beneplácito de este servidor, el buhito resultó efectivo; los pinches pájaros cambiaron de árbol y con ellos se llevaron mi impaciencia y mal humor, y aunque tuve que estar algunas semanas convaleciente por mi caída, me alegré infinitamente del resultado. Me temo que existimos demasiadas criaturas en este planeta, ¿será que no habrá otro donde puedan hacer vida ciertas especies?

En fin… que aunque decreció  el infame torbellino de cagadas que tan atormentado me tenía, no fue una definitiva y total solución; hace poco me subí de nuevo al árbol para comprobar que mi estatuilla estuviera aun segura, y encontré para mi infortunio, que los pinches pájaros también me habían cagado al búho. ¡Qué horror!

jueves, 19 de enero de 2012

ADÁN Y EVA. (Monólogo)


ADÁN Y EVA. (Monólogo).
Por: Cheo Breñas.

A continuación les quiero exponer alguno de los pasajes más importantes de la Biblia y los invito a RAZONAR CONMIGO SIN FANATISMO. No es mi intención ofender a nadie, cada cual es dueño de hacer con su vida lo que mejor le plazca y aceptar la ideología que más le convenga o guste; por eso, y porque tengo el mismo derecho a razonar que ustedes, aprovecho este espacio, para hacer mi propio análisis, -con el cerebro "que supuestamente" Dios me dio- intentando por supuesto… convencerles,  de la misma manera que ustedes lo tratan de hacer conmigo.

Comencemos por ADÁN Y EVA, donde se supone nace la creación y donde ese Dios (que es todo amor) a conciencia -y para mi punto de vista-, cometió su primer crimen.

Resulta… (Según la Biblia), que Dios creó a Adán a su imagen y semejanza con un poco de arcilla, -¡vaya talento de escultor!- Todo muy bien moldeado, (supongo que habrá utilizado un gran espejo), facciones, miembros y hasta el pelo rubio, -pues la raza dominante ha preferido que así sea ya que para ellos todo lo que es negro es sinónimo de maldad y desprecio-. Y yo me pregunto ¿Cómo le hizo las venas?… los vasos sanguíneos, los tendones, los glóbulos blancos, los rojos y toda esa mezcla de componentes que hace crecer y moverse al cuerpo humano? -¿También los hizo con arcilla? ¿Y en una semana…?- -¡No jodan!- Supongo que el mismo trabajo pasó con los animales, pues estos, los de sangre caliente, gozan casi del mismo sistema generativo que el nuestro, eso sin contar a las ladillas, las cucarachas, los mosquitos y toda una infinidad de animalejos que conviven con nosotros en este mundo. ¿Acaso esos no los creó Dios? ¿Acaso no son también hijos del señor como nosotros? Entonces… ¿Porqué los consideramos plagas y asesinamos tan deliberadamente? Porque no mentiría si digo, que yo he visto a connotados religiosos perseguir y aplastar a una cucaracha nada más que porque le dan asco, además de regar venenos para deshacerse de los ratones y algún que otro insecto molesto. ¡Qué tal he!, -no que mucho amor-. Y no insistan con el cuento de que son plagas que nos manda el Diablo, porque esa es otra historia que no es asimilable para mí. Además, si estos animales no los creó Dios, como lograron colarse en nuestro mundo. Será que ellos si tienen la facultad de auto-regenerarse por medio de las células y nosotros no. ¿Qué raro que resultando tan inteligentes como somos, tuvimos que esperar a que nos formaran de un poco de polvo.

Después sigue… que Dios, al ver a Adán tan solito, decidió procurarle una compañía y extrayéndole una costilla (debió haber dolido) creó a Eva, vaya manera de ahorrarse tiempo y que infantil. (¿Estaría quizás, ya fastidiado de haber trabajado “tanto” tiempo en su caprichito, y pensó que era más fácil usar la magia?). “Aunque a decir verdad, la Eva le quedó más bonita”. Ahora pienso; Si Dios es único y todo poderoso, por qué pensó que a Adán le hacía falta compañía si a él no se le conoce pareja. Esto me hace razonar entre otras cosas que (y según este libro) la mujer fue creada única y exclusivamente para satisfacer las necesidades del hombre y que no estaba además, en la mente del creador cuando este se decidió a formar el mundo, -es decir que esa mujer que tantas biblias vende y que tanto promueve la “palabra de Dios, jamás fue considerada por el señor en sus planes; (como decimos en Cuba fue algo así como “un piojo pegado”-. Lo increíble es que hoy existen más vírgenes que santos y que son más, los seguidores de estas deidades que los del señor mismo; no obstante de que es mayor el número de mujeres que va a la iglesia que el de hombres. ¿Cómo se les ocurre adorar a quien jamás las quiso?

Razonemos esto:
¿Le habrá dado lástima a Dios el ver a Adán tan solito, o será que lo vio muy feliz y le dio envidia? Imagínense a Adán como dueño y señor de este mundo; sin temor a ser gobernado, desplazado, marginado o traicionado por alguien más. Sin tener la preocupación de que su mujer lo abandone o engañe con algún elefante o animal prehistórico y sin tener además que dar cuentas a nadie de sus actos, ni apurarse para llegar temprano a casa temiendo una regañada. Otra cosa… para qué le hizo el pene cuando lo fabricó, si no tenía donde acomodarlo; el colmo es que los que siguen su palabra sancionan la masturbación como un pecado sin detenerse a razonar esta historia.

Ahora… según estos escritos, a la culminación de esta gran obra, Dios advirtió a la pareja no tomar las manzanas del árbol de la sabiduría (malintencionada tentación ¿no?). ¿Por qué… si no quería que los chicos adquirieran ningún conocimiento, fue a poner justo delante de sus narices aquel delicioso pastel de chocolate? Será que su cerebro no fue capaz de dilucidar que aquellos inocentes jóvenes no tenían la más mínima experiencia de lo que les acontecía, egresados caprichosamente de la nada y con deseos quien sabe y de descubrir nuevas cosas, era más que justo que desobedecieran su orden. (¿O se trató de alguna bromita?, si fuera así, ¡Vaya manera de divertirse!) Además; según mi análisis, el que verdaderamente “tentó” a estos muchachos no fue el Diablo como nos quieren hacer creer, fue Él, ubicando allí…, (exactamente allí), este conflictivo árbol del conocimiento, cuando habrían tal vez, otros tantos que no eran tan peligrosos y que podrían haber llenado la curiosidad de tan distinguidos huéspedes. Otro dato muy curioso es que dándole Dios a estos chicos la facultad de comer del “árbol de la vida”, prefirieron comer del de la “sabiduría”; esto demuestra la inteligencia innata de estos muchachos y la decisión natural a no ser esclavos de nadie, ni siquiera de Él, su creador.

¿Y por qué esta prohibición? ¿Acaso no quería un mundo perfecto? ¿Por qué entonces negar el conocimiento a los nuevos pobladores? ¡Ah, ya se!, lo que quería eran siervos, esclavos que respondieran con un –Yes Sr.- a su orden, sin discutir nada.

Después… y para “ponerle la tapa al pomo”, cuando descubre la desobediencia de estos inocentes, monta en cólera y los castiga con tanta severidad que su enojo ha llegado a nuestros días. ¿Dónde está el amor y la candidez de este señor que se muestra tan tierno y tan pasivo, tan cariñoso y elocuente, perdonador de todos los errores y arrepentimientos? ¿Dónde está su don de benefactor? ¿Cómo puede pedirme entonces a mí que sea bueno y que reparta amor, si su primera lección fue de venganza e intransigencia, de enojo y malcriadez? Era tan difícil otorgar un perdón a la inocencia en su primera falta. O será que su cerebro ya había lucubrado este final para llevar a cabo su macabro juego.

Además… Si Supuestamente Dios nos hizo a su semejanza como dice la Biblia, esto pudiera querer decir que Él… también tiene estómago. Se han detenido a pensar alguna vez de que se alimenta el señor allá “en los cielos” (pues según hemos averiguado hasta este momento gracias a nuestros científicos) en el espacio sólo hay piedras. ¿Sería una locura pensar que tal vez se alimente de nuestros espíritus? Que seamos su fuente de alimentación porque para eso nos creó. Pues según la Biblia, cuando nos heredó el mundo su primera recomendación fue: “creceos y multiplicaos” ¿Y para qué querría que creciéramos y nos multiplicáramos, si se supone que estaba bien enojado y arrepentido de su creación, cuando se enteró que Adán y Eva le habían faltado.

Y si de fantasear se trata, yo pudiera deducir de esta historia, que Dios nos creó como animales de cría para su alimentación. Quien quita y en sus horas de comida utilice un enorme popote, absorbente, (o pajita, como decimos los cubanos) para succionar las almas o espíritus que abandonan (según dicen) a nuestros cuerpos al morir.

Concluyo; ¿En verdad crees que estas historias tan ficticias se refieran al verdadero alumbramiento de nuestro mundo? ¿Si se te ocurriera utilizar el cerebro “que Dios te dio” y razonaras sin fanatismo lo que este libro dice, seguirías pensando que es su palabra y su historia? ¿Y seguirías además creyendo que así fuimos creados? Porque si nuestro origen tiene como base esta mentira, la respuesta lógica a este cuento sería que no existimos.

El derecho a ejercer tus derechos” no es una exigencia propia de la vida mundana, es algo mayor que nosotros mismos y la complicidad en una falta te hace parte del ella. No te dejes utilizar más por estos oradores de la mentira y rescata a tus hijos de esta farsa que nubla sus cerebros; entiende que estamos en el siglo XXI y que somos nada en esta cosa llena de universos.